El deporte en las personas mayores

El deporte es necesario a lo largo de toda nuestra vida. Conocidos son los beneficios del mismo a todos los niveles y en todas las edades. Pero muchas veces, las personas tienden al sedentarismo a medida que envejecen.  La OMS recomienda para los mayores de 65 años realizar actividad física moderada, en la medida de nuestras capacidades.

Los adultos mayores pueden obtener muchos beneficios si realizan ejercicio regularmente, y no sólo a nivel físico sino también emocional. Aunque no hayamos sido muy activos a lo largo de nuestra vida, nunca es tarde para abandonar el sedentarismo.

Los cambios en el cuerpo a esas edades son muy grandes, y es muy importante atender a ellos, proponiéndonos realizar actividad física, si no lo hemos hecho antes, o continuar haciéndolo. El sedentarismo es considerado actualmente el factor de riesgo de muerte más prevalente en todo el mundo (50-70%). Las evidencias científicas  más recientes muestran que sesiones cortas de 30 minutos por día, la mayor parte de los días de la semana, representa un gran beneficio para la salud.  

Dificultades y enfermedades que empiezan a aparecer:

  • Problemas para mantener el equilibrio
  • Pérdida de agilidad
  • Deterioro de músculos y articulaciones
  • Enfermedades cardiovasculares
  • Enfermedades neurodegenerativas
  • Diabetes

Beneficios de realizar actividad física para el cuerpo :

  • Aumenta la sensación de bienestar general
  • Mejora la salud física y rebaja la proporción de grasa corporal
  • Reduce y retrasa el deterioro cognitivo
  • Favorece la liberación de endorfinas, sustancias que producen bienestar
  • Ayuda a controlar el nivel de lípidos y azúcar en sangre
  • Reduce el riesgo de desarrollar patologías cardíacas, diabetes o hipertensión

Beneficios a nivel psicológico: 

  • Fortalece el concepto de autoestima y mejora la imagen corporal
  • Mejora el estado de ánimo y la salud mental en general
  • Disminuye el riesgo de desarrollar depresión
  • Disminuye los problemas del sueño
  • Ayuda a gestionar el estrés y ansiedad
  • Disminución del consumo de medicamentos
  • Mejora las relaciones sociales

Actividades Físicas  que se pueden realizar

  1. Aeróbicas: caminata, bicicleta, natación, hidrogimnasia, subir y bajar escaleras, bailar, yoga, tai chi. Estas son preferibles a las de alto impacto como trotar, correr, etc
  2. Fuerza muscular: fortalecer la musculatura evita una de las principales causas de incapacidad y caídas. La masa muscular es el principal estímulo para aumentar la densidad ósea.
  3. Hidrogimnasia: facilidad para la termorregulación, efecto diurético, disminución del stress mecánico del sistema músculo-esquelético

¿Qué podemos hacer en casa?

A veces, no es necesario o no es posible ir a un centro deportivo, pero no por ello podemos dejar de hacer ejercicio. Actividades cotidianas como dar un paseo, pasear el perro, cuidar el jardín, hacer contracciones de la musculatura abdominal y perineal cuando se está sentado, bailar, son algunos ejemplos.

Empecemos por….

Teniendo en cuenta que hay estudios que han comprobado que hacer ejercicio, retrasa el envejecimiento del cerebro y puede prevenir el desarrollo de enfermedades neurovegetativa como el Alzheimer,  la propuesta que hacemos desde Protea en cuanto a la actividad física es:

  1. incentivar a la persona sedentaria a ser más activa
  2. que la persona activa lo sea de manera regular
  3. motivar/se y ser constante

Establecer una rutina de ejercicios físicos, y de actividades cotidianas que nos mantengan dinámicos y optimistas es la mejor manera de llevar los desafíos del día a día.

Rosana Vieira Rivero, P-01603

Área adulto mayor y envejecimiento

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