Dependencia emocional. Fases de la relación de una persona dependiente.

La dependencia emocional se define como un patrón persistente de necesidades emocionales insatisfechas que se intentan cubrir de una forma desadaptativa con otras personas (Castelló, 2000).

La persona con dependencia emocional sienten una necesidad desmedida de mantener el vínculo emocional y afectivo lo que le puede llevar a tener comportamientos de sumisión y temor a la separación. La dependencia emocional a la pareja es la que ocasiona más demandas en la consulta privada, pero se puede dar dependencia en otras relaciones diferentes como con los hijos e hijas, padres y madres, etc.

  

Hay que tener en cuenta que la persona dependiente tiene los mismos comportamientos y actitudes que tendría cualquier persona en el contexto de una relación de pareja, la diferencia con respecto a una persona “sana” estriba en la magnitud de esos sentimientos y comportamientos.  En este sentido, hay que diferenciar la dependencia emocional del apego ansioso, el trastorno de personalidad por dependencia, la codependencia o la sociotropía.

Aunque puede ocurrir que la dependencia emocional sea de carácter transitorio lo más habitual es que las personas dependientes repitan ese patrón a la hora de relacionarse con sus parejas a lo largo de su vida.

Fases de la relación de una persona dependiente: 

En esta entrada vamos a hablar de fases para su comprensión y deben entenderse como procesos comunes que puede atravesar la persona con dependencia. Sin embargo, no es adecuado estandarizar un proceso que es único e individual de cada persona y de cada pareja.  Las fases no siguen una secuencia lineal, no tienen que darse de la misma forma ni en la misma intensidad en todos los casos.

Fase inicial de euforia: se da cuando se conoce a la «persona idónea, aquella que eliminará mi sentimiento de soledad y mi malestar emocional». La euforia contrastada con el vacío anterior hace que la persona dependiente idolatre aún más la relación y a la pareja inclusive aunque ese deseo no sea recíproco. Esta felicidad inicial transitoria explica el desequilibrio en el resto del proceso y justificará las situaciones de sufrimiento que se puedan dar en los conflictos posteriores.

 Fase de subordinación: La relación se afianza y los sentimientos de felicidad y satisfacción son importantes. La persona dependiente ya ha mostrado su entrega y subordinación y la pareja se muestra encantada de recibir atenciones y ser el centro de su pareja. En esta fase se afianzan los roles (dominante – subordinado). La pareja de una persona dependiente no siempre adopta un rol dominante, es la persona dependiente la que utiliza la subordinación como estrategia para agradar y mantener a la pareja a su lado. La persona dependiente tiende a asumir como propios los intereses, creencias, valores y comportamientos de la pareja, disolviendo de manera paulatina su identidad.

Fase de deterioro: cada miembro de la pareja, con expectativas irreales y exageradas, siente que sus necesidades no son satisfechas por la otra persona y se empieza a percibir la inviabilidad de la relación. El/la dependiente emocional se muestra especialmente sumiso/a, pero al contrario que ocurría en las fases anteriores, ahora ya no lo hace por decisión propia si no por evitar el abandono. La persona empieza a mostrarse hipervigilante con las “señales” de abandono que su pareja supuestamente muestra en su forma de actuar, apareciendo los celos y los sentimientos de territorialidad, que empeoran cada vez más la relación.

Comienza el ciclo ruptura-reconciliación que puede durar años, a pesar del sufrimiento. El miedo a la soledad de dependiente emocional le hace soportar situaciones de todo tipo dañando su autoestima gravemente.

Fase de ruptura: tras la ruptura, el duelo suele ser complicado ya que el dependiente emocional busca la forma de retomar la relación. Al hacerse palpable la pérdida y la soledad pueden aparecer sintomatología ansioso-depresiva. La figura de la pareja puede transitar entre los polos opuestos de idealización y demonización, igual que la propia persona dependiente pasa de la culpa al victimismo.

El “síndrome de abstinencia” inicia una búsqueda obsesiva de contacto, a través de encuentros “casuales”, llamadas, whatsapp, redes sociales, amistades en común, etc.

Si la relación se llega a retomar la pareja pasará rápidamente a la fase anterior.

Fase de relaciones de transición: empieza la búsqueda, consciente o no, del “príncipe azul” o la “princesa encantadora” pero antes habrá que besar algún sapo. La persona transita por algunas relaciones frías y distantes, donde no se asume el rol sumiso, hasta encontrar el nuevo objeto de deseo.También puede ocurrir, que la persona se resguarde en familiares y amigos que muy probablemente tuviera abandonados durante la relación.

Fase de reinicio: comienza de nuevo el ciclo al encontrar a la “persona ideal”. Este nuevo ciclo no tiene que ser de la misma forma e intensidad que el anterior. El pensamiento “no repetiré los mismos errores” puede aparecer haciendo que la relación y el rol asumido por cada miembro sea diferente. No obstante, en muchas ocasiones tiene de a repetirse ciertos patrones, lo que no quiere decir que no se pueda romper el ciclo y empezar a construir relaciones sanas y felices. La terapia y el apoyo psicológico pueden ser una gran opción para ello.

Si te has sentido identificado/a con lo que te cuento en esta entrada quiero que sepas que la dependencia emocional puede ser tratada en consulta, en Protea encontrarás la atención especializada que necesitas. 

Naiana Rodríguez Llavata, P-01994

Directora del Centro de Psicología Protea. Psicóloga sanitaria. 

6 comentarios en “Dependencia emocional. Fases de la relación de una persona dependiente.”

  1. Me parece una entrada muy interesante, te hace pensar…creo que la dependencia a los hijos por ejemplo, quizas hasta que no lees algo así no sabes cuanta razón tiene….Muchas gracias

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    • Gracias por tu comentario Virginia. Muy acertada tu reflexión. ¿Qué ocurre cuando la dependencia la tenemos hacia nuestros hijos/as? Es interesante ser conscientes de ello y trabajarlo para permitirles tener un desarrollo sano y una vida plena y saludable.

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